PRODUCCIÓN: GOOD TIME
DIRECCIÓN: JOSH Y BEN SAFDIE
AÑO: 2017
PLATAFORMA: Cartelera Limitada

 

EN 5 LÍNEAS ESTA PELÍCULA

Es de drama, acción, comedia y aventura.

Es de ritmo vertiginoso

Tiene un gran protagónico

Es impredecible

Trae el sello particular de sus directores

 

    

 

En la primera escena de la película vemos a Nick (interpretado por el codirector Benny Safdie), un hombre con un ligero retraso cognitivo, en una sesión con un terapeuta. De pronto su hermano Connie (Robert Pattinson), un delincuente de poca monta, irrumpe la sesión para llevárselo. Ambos se demuestran amor y preocupación, como si fueran solo ellos contra el mundo (y es que de cierta forma, así lo es).

Connie lleva a su hermano a robar un banco, con máscaras y sin violencia lo consiguen; sin embargo, la misma condición de Nick propicia una eventual persecución resultando en la captura de este. Connie tendrá que buscar a toda costa el dinero suficiente para la fianza y sacar a su hermano lo de la cárcel, por temor a lo que le pueda suceder ahí dentro. Aquí es cuando los créditos iniciales comienzan y la película empieza como tal.

Desde que Connie aparece en escena algo se quiebra, sabemos que las cosas no saldrán bien. La facha de un Pattinson con barba y bigote se aleja por completo de ese vampiro coqueto de la saga de Crepúsculo, mientras el ritmo de la historia toma un rumbo frenético a la par de su protagonista. La historia sucede en poco más de una noche, y en el transcurso vemos a Connie realizar todo tipo de acciones desesperadas para obtener el dinero de la fianza. A pesar de que este se muestra como un tipo inteligente, siempre viendo todo como una posible solución, su impulsividad lo llevará a complicar las cosas de manera impredecible, lo cual es también otra gran característica de la cinta. A lo largo de la travesía nunca sabemos hacia donde nos dirige el relato, manteniéndonos en constante expectativa y sin darnos un respiro ni a nosotros ni a los personajes.

La cámara en mano y los planos cerrados contribuyen al acelerado ritmo de la película, acompañados de oscuros iluminados con luz neón y sintetizadores musicalizando casi cada escena y; los hermanos Safdie se esforzaron para entregarnos un gran escenario de divertidas y extravagantes secuencias.

La quinta película de los hermanos Safdie contiene una temática y estilo que bien nos puede recordar a Pusher (Winding Refn, 1996), con un criminal de bajo nivel intentando conseguir una gran cantidad de dinero en unas cuantas horas; y a la energía callejera de Mean Streets (Scorsese, 1973) donde el personaje de Pattison puede caber en la esencia impulsiva de Johnny Boy (Robert De Niro) y en la preocupación inherente de Charlie (Harvey Keitel), lo cual no es casualidad: los directores le agradecen a el mismísimo Martin Scorsese en los créditos finales.

Durante los cien minutos que dura la cinta es difícil alejar la atención de lo que está sucediendo, y no sólo por el estilo de la cinta, en el fondo la relación entre los hermanos es tan conmovedora como desgarradora. Debido a la posición inmerecida en la que se encuentran es inevitable no sentirse mal por Nick, quien por su condición sufre estando detenido, así como deseamos que las cosas le salgan bien a Connie para liberar a su hermano. El grado de empatía y el estilo que consigue Good Time: Viviendo al Límite hace que después de verla difícilmente pase desapercibida.

 

 

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