La semana empezó pesada para los seguidores de la pugna en Westeros. Primero, por los malditos guiones filtrados, que hicieron a un fiel seguidor de memes como Trial by Meme, Game of Laughs y demás, pasar un infierno, viendo spoilers, que no se sabía si lo eran o noY, además, se filtra el episodio… ¡en calidad del perro!, por ahí, esparcido entre las páginas pop-ups, los torrents de mala fama y la memoria usb de ese primo que no sale de su habitación, más que por papel higiénico. (Ojo, no recomendamos ver los episodios filtrados, pero vaya que es una patada en los huevos aguantarse tres días, mientras todos en internet están hablando de lo increíble que está, de que es el mejor episodio de la temporada, no, ¡de la serie!) Y uno, siendo persona decente, se aguanta, evita los spoilers, evade gente y conversaciones… en fin, se vuelve un ciego voluntario en una fiesta de swingers.

Señoras y señores, vale la pena la espera.

Volvemos pues, en la cuarta entrega de esta temporada, a Dragonstone, cuna de la revolución. Dany sigue clavada con que Jon ceda el poder para que ella pueda sentirse más reina cada día, y Jon, insistente (con justa razón) de que hielo y fuego unan fuerzas. Total, Jon aplica la cave n’ chill que tanto conoce y, con ayuda de sabiduría ancestral, logra convencerla… si Jon se vuelve su súbdito.

Eeeen fin… llega Tyrion con malas noticias y las cosas están que arden a partir de ahí. Dany marcha a enfrentar a Jaime con su ejército y nada menos que un dragón. Y Jon tiene un reencuentro con Theon (debió haber putazos, la neta). Tres cuartas partes de los niños Baudelaire Stark se reúnen. Bran le juega al vergas con Littlefinger, recordándole una frase icónica que dijo en temporadas anteriores. Arya demuestra haber entendido todo lo que nadie le enseñó.  Y, gracias DIOS, fan service.

Al fin, después de tantas temporadas, Drogon entra en acción. ¡Los cielos se tiñen de gris! ¡Los cuerpos se visten de hollín! Y no por breves escenas, en las que exhala fuego. No por unos instantes, como aquellos durante los cuales ataca Daenerys a los esclavistas, sino en un putero de escenas, en las que el fuego es lo único que verán en el campo de batalla los soldados de Cersei. Bron prepara la ballesta, la herramienta más piñata para vencer a un dragón. Apunta, tira, encesta y, por un momento, la tensión hace que uno tenga que aguantar la respiración. Pero nel, se libra. Jamie tiene un momento para huir, pero le llega la inspiración y ataca a Daenerys, la cual está al lado DE SU PUTO DRAGÓN, y pues nada, se salva porque a los fans nos cae bien.

¿Qué nos espera en los episodios siguientes? Creo que es tiempo de ser realistas y afrontar la neta: tiene que morir alguien vergas muy pronto. Nos espera una guerra más sangrienta, un entramado más acelerado, resolución de al menos una línea dramática, la llegada de los White Walkers (estoy seguro que cruzarán hasta el final de la temporada), Jaime será nuevamente un prisionero, amor prohibido entre sobrino y tía (R + L = J), armas de obsidiana bergas, llegada de Jorah… en fin, lo mejor está adelante. Solamente sé que si no le ponen armadura a los dragones de ahora en adelante, los guionistas no viven en un mundo en el que la lógica impera. No mames.

 

 

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